Si antes bajabas de peso en dos semanas y ahora no se mueve nada, no es falta de voluntad. En la perimenopausia y la menopausia cambian tus hormonas, tu músculo y tu descanso: el plan tiene que cambiar con ellos. Nutrición, fuerza y una coach que ajusta contigo cada semana.
Sin compromiso · Valoramos tu caso antes de proponerte nada
Testimonios en vídeo de clientas del programa, grabados en sus revisiones. Cada una llegó con un punto de partida distinto.
«Con menopausia sí se puede»
«Antes me pegaba el atracón. Ahora como y ya»
«Puedo hacer todas las comidas que quiera»
«Tenía ansiedad por la comida. Ya no»
«Odio el gimnasio. Entrené en casa y esto pasó»
«No quería ni salir: la falda no me valía»
«Si no fuese por ellos, habría abandonado»
«Volví de vacaciones y me preguntaban qué me había hecho»
Fotos de sus propias revisiones mensuales, hechas en casa y publicadas con su permiso. No hay posados ni luces de estudio.








Imágenes reales de clientas, publicadas con su consentimiento por escrito. Los resultados pueden variar de una persona a otra.
Resultados concretos de clientas reales, con sus semanas y sus números.
Llegó convencida de que la solución era comer menos todavía. Entrenó en casa, porque el gimnasio no era para ella, y subió la comida en vez de bajarla. «Pensaba que comer menos era la clave. No lo era.»
Su miedo era el de siempre: dieta igual a hambre. Terminó haciendo todas las comidas del día. «Si no fuese por ellos, habría abandonado.»
Venía de atracones y de la culpa posterior. El cambio no fue de fuerza de voluntad: fue de estructura, de comer suficiente y de tener a alguien revisando cada semana. «Antes me pegaba el atracón. Ahora como y ya.»
Había dejado de salir porque la ropa no le valía. No buscaba una talla: buscaba volver a reconocerse. «Por mucha voluntad que tengas, sin herramientas no llegas.»
Los resultados pueden variar de una persona a otra. Testimonios publicados con el consentimiento por escrito de cada clienta.
89 reseñas en Google con una media de 5,0. Estas son algunas, tal y como las escribieron ellas.
«Me encontraba en un momento muy difícil en cuanto a estado físico y emocional, sentía que ya no sabía cómo salir del agujero […] he conseguido unos cambios físicos que jamás habría podido conseguir sola. El método que utilizan hace que disfrutes del proceso, se adapta a tu día a día.»Natali P.
«Nutricionalmente, en la primera semana fue un cambio radical y visible, ya que prácticamente toda la hinchazón que tenía se me fue […] he recuperado energía y musculatura. En 4 semanas era notorio el cambio.»Cristina C.
«Solo tengo palabras de agradecimiento para este equipazo […] su cercanía, amabilidad y empatía han conseguido que no desista en mis objetivos y, gracias a ellos y a su apoyo incondicional, los he alcanzado.»Paula
«Llevo un año y medio con Cris, tanto dieta como entreno […] De las muchas dudas que me surgen o cambios que propongo, siempre está 100 % para hacérmelo más factible, pero siempre explicándome el porqué del proceso.»Sandra D.
«Las comidas son apetitosas y fáciles de hacer, el trato es súper cercano, lo que hace que cualquier consulta sea resuelta con brevedad y además muy empático […] la combinación hace que los resultados sean posibles y visibles.»Adriana L.
«No solo eres un cliente más… formas parte de un grupo al que siempre cuida y se preocupa más allá de un simple entrenador.»Ana María H.
Con los cambios hormonales pierdes músculo más rápido, acumulas más grasa en el abdomen, retienes líquidos y duermes peor. Y el estrés lo multiplica todo. Por eso comer menos y andar más suele dejarte más cansada, con más hambre y con la misma tripa. El plan tiene que partir de cómo está tu cuerpo hoy, no de cómo estaba a los treinta.
«Me está saliendo tripa y se me han ensanchado las caderas.» Reglas irregulares, peor descanso, más cansancio y un cuerpo que ya no responde como antes.
«Como lo mismo de siempre y engordo.» Pierdes músculo, te hinchas por la tarde y duermes mal. La báscula sube sin que tú hayas hecho nada distinto.
Has pasado por consultas y por dietas de pollo y lechuga, y lo único que sube es la dosis. Tu caso necesita algo más que «come menos».
Bajas, rebotas y vuelves a empezar. Hambre a todas horas, antojos y culpa. Ya ni sabes por dónde se entra.
Historial, síntomas, analíticas si las tienes, medidas y fotos. Antes de darte nada, entendemos qué está pasando en tu cuerpo.
Nutrición personalizada y entrenamiento de fuerza ajustados a tu etapa y a tu agenda. Comiendo suficiente, en casa o en gimnasio.
Revisamos fotos, perímetros y fuerza, y ajustamos según cómo respondes. Tienes a quién preguntar cualquier día, no un PDF y suerte.
La última fase está pensada para que sepas sostenerlo sola: vacaciones, cenas fuera y semanas imperfectas incluidas.
Más de diez años trabajando con mujeres. A cada clienta se le asigna una coach fija: entrenadora y dietista.
Entrenador personal y dietista-nutricionista. Diseña el método, dirige la estrategia del programa y lleva el soporte.
Supervisa el plan de cada clienta y el trabajo de todo el equipo de coaches.
Entrenadora y dietista. Diseña y ajusta tu alimentación y tu entrenamiento cada semana.
Entrenadora y dietista. Diseña y ajusta tu alimentación y tu entrenamiento cada semana.
Entrenadora. Revisa tus vídeos de técnica y ajusta las sesiones a tu material y a tu nivel.
Si entras y ves que no es para ti, tienes 14 días naturales para pedir la devolución completa, sin explicaciones. Y antes de empezar valoramos tu caso: si no somos la opción adecuada para ti, te lo decimos con claridad en la misma llamada.
Porque no partimos de una dieta, partimos de tu caso: tu etapa hormonal, tus analíticas si las tienes, tu horario y lo que de verdad puedes sostener. Y porque no te dejamos sola con un PDF: hay una coach revisando tus datos cada semana y ajustando el plan según cómo responde tu cuerpo.
Sí, con matices. Trabajamos con tus analíticas y con tu medicación pautada por tu médico, que no tocamos. Lo que ajustamos es la alimentación y el entrenamiento para que tu cuerpo rinda dentro de ese contexto. En la valoración te decimos con honestidad qué podemos esperar y en cuánto tiempo.
No. El entrenamiento se diseña con el material que tengas: gimnasio, gimnasio de casa o solo unas mancuernas y una banda. Varias clientas del programa entrenan en casa de principio a fin.
El plan se monta sobre los días y los ratos que tengas, no sobre los que deberías tener. Si tu semana real son tres sesiones de cuarenta minutos, el programa se construye con tres sesiones de cuarenta minutos. Lo que no se sostiene no sirve.
No vendemos suplementos ni cobramos comisión por recomendarlos. Si en tu caso hay algo que tenga sentido valorar, te lo decimos y lo consultas con tu médico. El precio del programa es el precio del programa.
Todo el seguimiento es online y por eso puedes tener a tu coach disponible cualquier día de la semana, no una vez al mes en una consulta. Revisamos fotos, medidas, fuerza y vídeos de técnica. Llevamos más de diez años trabajando así.
El precio depende de la modalidad que encaje contigo, y eso lo vemos en la valoración. Sí, se puede fraccionar: hay financiación disponible desde 66 € al mes.
Nos parece bien y te animamos a hacerlo. No sustituimos a tu médico ni tocamos tu tratamiento: trabajamos la alimentación y el entrenamiento alrededor de lo que él te haya pautado.
Cuéntanos tu caso por WhatsApp. Lo valoramos y te decimos con honestidad si podemos ayudarte.
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